viernes, 30 de enero de 2009

Aguacero III


Los vidrios de la cocina
están empañados
El remisero tenía razón
Los días de lluvia son tristes
y los vidrios empañados
muestran un reflejo tétrico del mundo
Siempre cuentan esa historia de mi tío,
de cuando era pequeño y vivían en Irlanda
Siempre veía un Castillo en una montaña
pero lo días de lluvia
desaparecía tras la neblina
y él creía que el Castillo
se volvía invisible
o se desvanecía por un largo,
largo tiempo,
y le daba miedo
esa cosa inestable del mundo,
le daba miedo
que las cosas desaparecieran de pronto
Estoy en la cocina
y no veo nada detrás del vidrio,
como si la ciudad hubiera desaparecido
o el camino se hubiese vuelto ausente
Lo días de lluvia son tristes,
por eso,
porque nos recuerdan que las cosas
desaparecen de pronto

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