miércoles, 4 de noviembre de 2009

Un temporal no es un infierno

Llueve siempre en algún punto de la ruta.
Y uno siempre va o viene.
Y uno se moja, a veces.
Estar vivo es estar en movimiento. Volverse invisible. Desaparecer en un esquina.
Las palabras son tan tontas. Lo sé y no quiero convencerte. Me gustaría que te convenzas sola. ¿Vale? Toda risa es estúpida. ¿Pero que llanto no lo es?
Hay días oscuros. Oscurísimos días. Tristes de verdad.
Están los ríos metafísicos; y es fácil hundirse, es tan fácil ahogarse.
Todo el tiempo se pierde algo. Lo que más queremos primero. Lo sé y no hay nada que decir. Podría decir que siempre se gana algo, decirte muchas cosas a favor de la alegría, hablarte del bienestar y toda la movida esa. Pero las palabras son tan tontas. Lo sé y no quiero convencerte. Me gustaría que te convenzas sola.
No. No voy a mentirte. La realidad tiene mucho de tristeza, y llueve siempre en algún punto de la ruta. Hay que andar y andar. Pero también hay sol en algún punto de la ruta y uno siempre va o viene y muchas veces todo depende del lugar en el que uno se encuentre detenido.

2 comentarios:

majo dijo...

me vi una sonrisa con sabor a suspiro

oenlao dijo...

la lluvia no esta mal algunas veces. No es necesario hacer fotosintesis siempre.